Página 1444 - Resumen Informe Anual del Defensor del Pueblo Andaluz 2012

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INFORME ANUAL 2012
SALUD
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su hijo era expulsado constantemente del instituto, de tal modo que durante el anterior curso
pasado sólo acudió durante un mes a clase.
Tras interesarnos por el caso de este menor conocimos que el equipo de
orientación educativa del instituto en que se encontraba matriculado sugería el posible
padecimiento del menor de un trastorno negativista-desafiante, y por tal motivo
recomendaba que su caso fuera abordado por la Unidad de Salud Mental Infanto Juvenil, en
donde además tendrían que realizar trabajo terapéutico con la madre, asesorándola al
respecto.
Asimismo en la
queja 11/3842
, la madre de un menor afectado por problemas
de comportamiento se encontraba desesperada al no encontrar respuesta de las
Administraciones.
Conforme al relato efectuado por la madre solicitamos información tanto a la
Delegación Provincial de la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social como al
Ayuntamiento de su localidad de residencia, siendo así que desde la referida Delegación
Provincial nos fue remitido un informe que indicaba que la madre fue atendida en el Servicio
de Protección de Menores, a petición propia, al objeto de exponer la situación de su hijo, y
en cuya entrevista manifestó que retiró una denuncia evitando con ello que ingresara en un
centro de internamiento para menores infractores. A continuación expuso la delicada
situación del menor y como precisaba ayuda urgente de la Administración ante los graves
problemas de conducta que el adolescente presentaba.
A resultas de dicha comparecencia, la Delegación Provincial de Igualdad y
Bienestar Social solicitó la emisión de un informe a los servicios sociales del Ayuntamiento
de la localidad de residencia del menor, precisando que se encontraban a la espera de
respuesta para decidir posibles actuaciones.
A este respecto, hemos de señalar que dicha Corporación local nos remitió un
informe que destacaba que la situación del menor había experimentado un deterioro
paulatino, siendo así que en esos momentos era absentista del instituto y no convivía con la
madre, ya que vivía sólo en un piso propiedad de la madre a la cual ésta acudía diariamente
para llevarle comida, limpiarlo y adecentarlo. También se señalaba que el padre apenas
había tenido contacto con su hijo, por lo cual no había establecido lazos afectivos y sin que
estuviera dispuesto a hacerse cargo de él.
En vista de la situación descrita por los servicios sociales municipales
requerimos la emisión de un nuevo informe de la Delegación Provincial de Igualdad y
Bienestar Social comprensivo de las actuaciones definitivamente realizadas respecto de la
denuncia y, en su caso, las medidas de protección acordadas a favor del menor.
En dicho informe se indicaba que a la vista de la nueva información aportada por
la Corporación local se activaron los contactos con el equipo de tratamiento familiar a fin
programar una intervención social en el medio que evitara, de ser ello posible, una medida
de separación del núcleo familiar.
Siendo complejo el abordaje de los trastornos conductuales que afectan a
menores de edad, la posible solución se agrava si a dicho problema se une algún tipo de
drogodependencia o adicción. Así en la
queja 11/5844
acudió el padre de un adolescente,